Pensando en verde

No somos los malos

¡Bienvenidos a esta columna que estrenamos con mis mejores pensamientos verdes! No, no, nada que ver con lo que podéis estar pensando los más “picantes”. Aquí tendremos un encuentro mensual con algunas reflexiones lanzadas al vuelo sobre el universo de la moto de campo y todo aquello que está relacionado con la práctica de la, para mí, la mejor actividad deportiva y lúdica que existe.

El encuentro del piloto, su montura y la montaña, haciéndolo de forma educada, sabiendo que el hábitat por donde se transita hay que respetarlo. Este es el sentir de la mayoría absoluta de los que, como yo, practicáis «off road» -el término universal para denominar esta actividad- en sus diferentes modalidades -todo terreno/enduro, trial, motocross, trail…-.

Por eso siento rabia cuando se nos criminaliza y se nos tacha como los malos, los usuarios de la moto proscritos, a los que en su cabeza falta la cordura. No somos los ruines, ni mucho menos, aunque en la mayoría de las películas siempre se nos asocie al papel del delincuente/malhechor en su huida subido a lomos de una moto de cross, por supuesto, sin casco, haciendo cabriolas por las calles, saltándose las normas de circulación, emitiendo mucho ruido… Algo que no ayuda a mejorar la imagen de nuestro colectivo vinculada, de forma casi irremediable por muchos, justo a eso, al desmadre.

Pero no resulta justificable quedarse con los deméritos de las minorías para enjuiciar a un colectivo en el que la mayoría tiene a la educación y los principios éticos como sólida base en su actuación. Desde la primera vez que monté en moto de campo, con cinco años, mi padre, mi gran impulsor para hacerlo, me dijo “respeta y serás respetado”. Y esa ha sido siempre mi pauta de comportamiento con la moto en el campo, aplicada luego a la vida en general, y la que me gustaría que todos tuvieseis como referente. Idéntico ideal que a mis hijos, de seis y nueve años, les he transmitido ahora que ellos también comparten conmigo esta maravillosa afición de la motocicleta, de campo, por supuesto.

Sí, ellos también piensan en verde y, os aseguro, que nada hay más positivo que compartir momentos sobre dos ruedas. Con la conciencia tranquila porque, justamente, sigo pensando que no somos los malos, aunque se nos quiera pintar así. No somos responsables de los daños medioambientales genéricos, ni provocamos incendios, como algunos quieren hacer ver, si no, más bien, lo contrario. Han sido en muchos incendios en los que habéis colaborado, con vuestras motos camperas, al contar con un medio de acceso al monte de gran movilidad y óptima capacidad para alcanzar las posiciones inaccesibles para otros vehículos.

Sigamos luchando todos por erradicar esta imagen malévola nuestra, por demostrar que no somos los malos, y que atendemos a razones de peso que nos llevan a comportarnos con valores auténticos, con una forma de ser única y con la que sabemos mostrarnos en modo positivo. ¡Somos verdes, sí, especiales y singulares, pero buenos!

Como muestra de uno de los BUENOS, Tony Cairoli. A punto está de acabar el Mundial de Motocross MX1 2012 y el italiano está en cifras de récord. Suma ya en su palmarés más de 50 victorias mundialistas, sólo conseguido antes por TRES leyendas del cross como Jöel Roberts, Stefan Everts y Joël Smets. Así, el siciliano, gran amigo de Valentino Rossi, tendrá su sexto título Mundial… ¡Muy bueno!