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Cómo limpiar la cadena de nuestra moto

La limpieza periódica de la cadena de nuestra moto es una de las tareas de mantenimiento de la moto más sencilla de realizar, aunque no todo el mundo lo hace correctamente y por ello vamos a daros unos consejos muy sencillos para hacerlo correctamente.

El proceso de limpieza de la cadena se debe realizar cada 1.000 kilómetros de media (o cada 500 kilómetros en casos de conducción sobre barro, suciedad o en época invernal, con lluvia o nieve), para engrasarse posteriormente y prolongar la vida de la transmisión secundaria.

Lo primero que tenemos que hacer, si queremos realizar una buena limpieza de la cadena es retirar el protector superior de plástico o metálico, que suelen llevar todas las motos con este tipo de transmisión, para tener el mejor acceso posible a la misma.

Es importante en este punto saber que para limpiar y engrasar la cadena el mejor momento es cuando está caliente, después de haber usado el vehículo.

Una vez que hayamos retirado el protector, podemos colocar un trozo de cartón de una caja entre la cadena y el neumático para evitar que el mismo resulte dañado con los productos de limpieza que vamos a emplear.

El primero de ellos es el clásico limpia cadenas que se puede encontrar en cualquier tienda de recambios, con el que debemos pulverizar la misma dando vueltas a la rueda y siempre por la parte de encima de la cadena, en el recorrido inferior de la misma y siempre en la zona donde hemos situado el trozo de cartón para evitar dañar otros elementos de la moto.

Una vez pulverizada toda la cadena, lo que debemos hacer en una zona bien aireada para evitar intoxicaciones, dejamos que el producto actúe durante unos quince minutos y a continuación limpiamos toda la cadena, incluido piñón y corona, con un cepillo de limpiar cadenas o un cepillo usado de púas metálicas.

Tras limpiar por completo la cadena, corona y piñón, volvemos a dar una segunda pulverización de limpiador de cadenas y tras dejarlo actuar limpiamos todo el conjunto con un trapo para proceder al engrase de la cadena con alguno de los muchos productos que al efecto existen para ello y en el mismo punto en el que procedimos anteriormente a la limpieza.

En este proceso será importante hacerlo despacio y con cuidado para que el producto entre por todas las rendijas y engrase perfectamente las juntas tóricas de la cadena, evitando el contacto directo del producto tanto con los frenos como con los neumáticos. Una vez completado el proceso, podemos pasar nuevamente un trapo, suavemente, para eliminar todo el sobrante del producto engrasador y así no dañar o manchar otros puntos de la moto.